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[ creada el 5 marzo 2017 ]

Estructura de la Conciencia
Y Principio de Constitución de la Materia


En primer lugar tres imágenes expresivas por sí mismas,
que sintetizan lo que más adelante se desarrolla en esta página:
Aquellas personas que deseen conocer los Fundamentos de estas primeras exposiciones,
que tratan de ser asequibles para la mayoría de los que visiten la Web,
encontrarán al final un acceso a suficientes y variadas consideraciones.





Somos Almas
surgidas como "peculiaridades del Infinito",
desarrollando "Estructuras de Conciencia
de nuestra propia singularidad".

La Estructura de Conciencia surge
de los Principios que rigen el Universo manifiesto
y al mismo tiempo da razón de ellos.

**** Toda manifestación en la vida "material" surge desde la Potencialidad inmanifestada al "estructurarse" la Integridad de una de sus infinitas peculiaridades.
*** Estructuración análoga a lo que ocurre cuando un Rayo de Luz (indiferenciado) atraviesa un prisma, con el cual le es posible "romper" su Integridad para hacerse visible en los factores cromáticos a través de los cuales se hará manifiesto, para el propio desarrollo complejo de cada uno de ellos y su propia globalidad. Otro claro ejemplo lo consituye la Radiación de un Cuerpo radiactivo.
** Tal estructuración consiste en 4 factores complementarios constituidos por 2 Valores de tendencias de acción divergentes y otros 2 de tendencia a la intervención conjunta.
* Esta forma de conjugarse es lo que les hace posible permanecer en planos de Densidad donde se desarrolla la Conciencia peculiar o individualizada de cada Ser ****




En las leyes que podemos observar en la Materia (imanes, espectro lumínico,
radiaciones radiactivas,...) el Universo nos habla de cómo se rige Su Infinito:
Todo es Vida mostrando la "peculiaridad" de sus infinitas Potencialidades Singulares
dentro del proceso generador de Auto-Consciencia.

Esto es lo que ocurre cuando un Alma se encarna. Se proyectan diferenciadamente los cuatro valores que dan lugar a su condición humana alcanzada en su experiencia de Ser peculiar. Surgen así, por un lado, la estructura de Cuerpo Físico que caracteriza a tal condición alcanzada (no es aleatoria, sino paulatina y progresivamente en cada nueva encarnación), la cual se aúna con el Cuerpo Astral o etérico que resulta ser el "aliento o impulso vital" que confiere al Físico su "animación".

Las experiencias de "salidas astrales" nos informan cómo durante el sueño suele ocurrir el "desacoplamiento" de esos dos Cuerpos. El Físico queda postrado en la cama, y el Astral sale hacia experiencias que nuestra conciencia usual no es capaz de percibir (salvo en individuos muy entrenados en esa circunstancia de forma consciente).

Es usual que al comienzo de dicha "salida" del cuerpo astral, éste se observe a sí mismo con mucha analogía de lo que es el cuerpo físico, mas no tiene por qué mantenerse en esa condición, ya que tal cuerpo astral es "fluídico" (energía), y puede tomar la forma que la consciencia del individuo conciba de él.

La Estructura de Conciencia se completa con otros dos factores, los que enlazados también con el cuerpo físico constituyen el Cuerpo Sensorial y el Cuerpo Mental (intelectivo), que son los que van a intervenir en lo que es propiamente el desarrollo de la Conciencia. El primero surgido de las experiencias sensoriales de los 5 sentidos corporales, y el segundo de la capacidad cerebral de enjuiciamiento desarrollada. Ambos, junto con los dos anteriores (físico y astral) "completan" la estructura de la Personalidad del Alma que encarna.

Estos dos Cuerpos no se "aúnan", sino que intervienen "separados en el tiempo", es decir, que no pueden simultanearse en sus acciones. El Cuerpo Sensorial es la estructura energética que acoge las experiencias sensoriales del individuo, y que de igual manera se las posibilita en el uso de lo celular donde se constituyen como sus respectivos sentidos orgánicos (concibámoslo como el componente energético vital de los sentidos físicos). En otras palabras puede decirse que la capacidad sensorial se constituye en un Ente específico personalizado que canaliza la capacidad de expresión de los sensores corporales. Es así como toma la condición de Cuerpo Sensorial adscrito a tal cuerpo.

Y de forma análoga ocurre con el Cuerpo Mental. Se constituye como Entidad adscrita a la capacidad de emisión y recepción de lo mental del individuo. De esta manera dan lugar los 4 Cuerpos a la Entidad-estructura de Conciencia individualizada. Sus bases de intervenciones son inherentes a la condición de la personalidad humana específica a la que da lugar el proceso humano de cada Alma.

El Alma, al proyectar su encarnación, estructura a ésta de esa manera, haciendo posible la organización de tales componentes energéticos, propios de su condición humana, para así serle posible la experiencia que viene a manifestar.

La estructura tetrapolar de la Conciencia se ha establecido de esta manera a lo largo de la filogenia de la especie animada.

Algo importante a considerar respecto de la Mente y lo Sensorial es lo siguiente, que nos permitirá comprender el por qué no pueden aunarse en el tiempo, así como entender qué son realmente los Pensamientos y las Sensaciones:

Estamos acostumbrados a decir de la Mente que es una "cotorra" en constante "parloteo" y que es difícil acallarla. Pero al decir esto mostramos desconocimiento de la razón de ser de lo que fluye por nuestra Mente a modo de Pensamientos incesantes. Ese fluir es el modo como la energía "viviente o vivificante" que fluye a nuestro través se manifiesta ante la Conciencia, por la inercia que tenemos de darle ese cauce. Y no se trata de "saber acallarla", sino "encauzarla" para equilibrarla con su otro modo de manifestación, que es el de "sensaciones", desde donde se hace posible el desarrollo y amplificación de las posibilidades cerebrales del discernimiento.

Pensamientos y Sensaciones es lo que desde nuestra primera respiración al nacer comenzamos a "canalizar" de la atmósfera psíquica desarrollada a nivel planetario, por la sencilla razón de que son los útiles que "venimos" a utilizar como almas que encarnan para el desarrollo de sus consciencias.

El hábito de enfocar la mente hacia la percepción de Pensamientos ha de modificarse, para dar eficacia a la estructura de Conciencia, hacia factores de percepción sensorial de diverso orden, dependiendo de la cualidad cerebral de cada individuo (de más o menos pragmatismo o más o menos capacidad de abstracción). Tampoco se trata de procurar "visualizaciones" extrasensoriales.

El asunto es muy simple, y lo encauza la técnica que se suele hacer para "adentrarnos" en algo de nosotros mismos, como es... atender a los modos de la respiración que estemos utilizando, con lo cual nos iniciamos en la "atención a un factor sensorial" que ocurre en nuestro interior: cómo siento que respiro, en intensidad, amplitud y uso de las fosas nasales.

Cuando nos centramos de verdad en percibir sensaciones, no necesariamente para enjuiciarlas, sino para ser conscientes de ellas, de lo que ocurre dentro a raíz de la actividad o "quietud" en la que estemos inmersos, comprobaremos que los Pensamientos pueden llegar a estar plenamente ausentes de nuestra Mente. Y si aparece alguno, no necesariamente bien definido como tal pensamiento, es más bien como expresión de lo que sentimos en tal actitud de atención interna.

Pues en eso consiste lo que tenemos que cultivar para equilibrar la función cerebral y dar eficacia a lo que pretende esa energía vivificante, cuyo objetivo esencial es el potenciar el desarrollo de la estructura de Consciencia que Somos realmente.

Pensamiento y Sensación constituyen la Dualidad divergente que complementa a la de los Cuerpos físico y astral, uno como expresión de la materialización, y el otro como "aliento" o energía vivificante que se "acopla" en perfecta sincronización con las muy diversas estructuras celulares que constituyen al primero, haciendo posible así el proceso viviente de cada elemento orgánico.


Podemos observar que la fuente esencial de información sensorial está en la Cabeza, donde se ubican los 5 Sentidos, lo cual viene a decirnos que son factores colaboradores de la Mente, generadores de discernimiento sobre todo lo que podamos percibir con los diferentes modos sensoriales.
Estamos dados a decir que el "Tacto" está especialmente centrado en las Manos, pero eso ha sido en un desarrollo posterior, no básico, pues son los labios los que tienen especial sensibilidad para esos modos de sensación, asunto vinculado con la energía del Corazón, órgano clave para la "relación" con el mundo externo (que se ha extendido a toda la piel, pero especialmente a las manos por ser lo corporal que implicamos más en la vinculación con lo externo, a partir de lo cual ha tomado mayor protagonismo y capacidad informativa); la Visión depende de la estructura renal; el Oído de la hepática, los pulmones de la Olfativa, y el estómago de la Gustativa.

Si analizamos cómo desarrolla el ser humano su vida, percibiremos que la "búsqueda de sensaciones" es lo que parece mover su vida. Pocos son los que se mueven en la búsqueda de "conocimientos" (son abstractos y sin componente sensorial, aunque sí lo pueden tener emocional, como la emoción de un descubrimiento en lo intelectual), y son muchísimos (el resto) lo que sin un factor sensorial (una comida, una bebida, un contacto o una aplicación de cualquiera de sus cinco sensores corporales) poca motivación encontrarían en su vida.

Es por esta razón que todo lo relacionado con la Sexualidad cobra una importancia crucial muy generalizada, pues en torno a ella es como se mueven los mayores y más diversos potenciales sensoriales (digamos que todos los sentidos a un mismo tiempo, en una misma acción). Pero su "gran problema" es que ese factor sensorial no suele llevar a un enriquecimiento de la estructura del discernimiento, o dicho de otra manera, a la cualidad de los Pensamientos, sino a una dispersión de los mismos (he dicho dispersión, no acallamiento).

El semen no es solamente un factor orgánico procedente de glándulas generativas, sino un producto específico ligado al Sistema Nervioso Central como lo es la propia Médula Espinal, por donde he sido testigo que puede fluir aquel la energía que reclama tal secreción. Respecto a esto anterior, sepamos que lo importante no es el factor físico orgánico, sino la cualidad de la energía que moviliza o contiene. La interpretación de las "formas" no es precisamente lo fuerte de la mente humana, cosa la cual nos confirma el que aún no sabemos interpretar el componente psíquico que tienen las diversas vísceras, sistemas y estructuras diversas externas corporales, como pongo de manifiesto en el capítulo de Fisiognología (también en el de Iridología y Reflexología podal).

La energía que se invierte en la actividad sexual, enfocada como tal y no en lo que realmente es su cometido (creador por excelencia), nos quita la posibilidad de conducir nuestra personalidad y su organismo (representación física de la personalidad), al desarrollo de facultades que precisamos para afrontar o trascender las diferentes circunstancias que van apareciendo en nuestra vida cotidiana.

Algo importante también a considerar es la generalizada ausencia de un correcto modo de respirar, lo cual nos merma mucho en las posibilidades de eficacia del plan de la Consciencia que Somos, especialmente cuando no respiramos por las vías nasales, activadoras del Córtex cerebral, donde están las estructuras de toma de conciencia (lóbulos temporales). E igualmente cuando no respiramos con la intensidad o profundidad debida a fin de hacer intervenir a toda la estructura pulmonar, con lo que de la misma forma limitamos al Córtex.

En lo Deportivo se atiende especialmente al desarrollo de lo corpóreo, pero no a lo que a su través puede enriquecerse la Conciencia, que sería respirando siempre por vía nasal (esto es posible, sea la intensidad que sea la que estemos desarrollando con lo muscular o lo dinámico) y estando atentos (y no generalmente conversando o escuchando música estridente) a lo que podemos percibir de la ejercitación muscular, respiratoria y cardiaca, pues de esta manera, además de que aprendemos a situarnos en el Sentir y no en el torrente de Pensamientos, estaremos incrementando considerablemente la potencialidad de la estructura Cerebral.

Cuando estoy haciendo deporte (yo personalmente), y más aún cuando lo hago en casa o en algún lugar o momento donde pueda estar con los ojos cerrados, estoy atento a lo que van siendo mis sensaciones sobre la musculatura que interviene, así como los modos a los que va llevando a la respiración, o en la manera que la controlo para el fin dinámico o muscular que pretendiera. De esta manera me desconecto de la actitud específica "pensante", con lo cual cuando vuelvo a ella está totalmente disponible para nuevas incursiones y aún más profundas, pues la intensa actividad respiratoria nasal desarrolló más sus posibilidades, al tiempo que la dejó perfectamente recuperándose por aquietamiento, sin cese del émbolo que nutre al cerebro (la respiración).

Respecto del tener los ojos cerrados en lo que acabo de comentar, que busca específicamente el adentrarnos en sensaciones para desarrollo personal "estructural", distinto sería si pretendiera Meditar, donde considero que es muy importante que si estamos trabajándonos la serenidad mental para poderla aplicar a situaciones cotidianas o armonizarnos con personas o circunstancias específicas, el hacerlo con los ojos cerrados equivale a estar haciéndolo a modo del nivel de la ensoñación, con lo que no es muy aplicable a la vida ordinaria, distinto de si lo hacemos con los ojos abiertos, estando la conciencia bien despierta en tal ejercitación.

Con tales desarrollos de conciencia sensitiva o perceptiva interna, la estructura tetrapolar de la conciencia se fortalece en gran medida, por cuanto equilibra la estructura corpórea, lo estructural intelectivo, la amplitud y profundidad sensorial, y posibilita de mejor manera la acción del cuerpo astral sobre el físico en sus acciones de ajustes metabólicos.

Cuando cultivamos en profundidad esa percepción de sensaciones internas en base a actividades físicas, al estar nuestro ser con más experiencias en lo sensorial, no precisamos de tanto "bullicio emocional" externo (comidas, sonidos, sensaciones,...) y nuestra vida se enfoca más en lo que es el cometido básico de la vida encarnada (estructurada en función del desarrollo sensorial e intelectivo, plataforma de la Conciencia), con el cual enfocaremos con más armonía y solidaridad las relaciones con los demás seres (del reino que fueren), pues no necesitamos "sensaciones" que nutran ansias insatisfechas o sentimientos de carencias de lo esencial terrenal. Entre otras razones, porque habremos aprendido a "amarnos" más a nosotros mismos, ya que nos estamos aportado lo esencial para el fin por el que encarnamos, con más paz interior al ejercitarnos en percepciones internas, y más equilibrio en nuestro ser pensante.

Vemos con todo esto cómo de nuevo aparece en la estructura global de la persona lo que en lo Cerebral ocurre respecto de la importancia en las relaciones entre Hemisferios. Es decir, que aparece de nuevo lo importante del cultivo de las polaridades Emocional y Racional.

Y si tenemos en cuenta que la energía propia terrestre, la que llamamos "telúrica", es la que nutre de contenido Emocional nuestro Ser, comprenderemos que efectivamente venimos a la encarnación terrestre a ejercitarnos el desarrollo estructural en base al uso de lo sensorial, pero no en los planos que generalmente acaparamos, la comida y las sensaciones que compensen nuestros descontentos de lo que creamos en nuestro entorno con nuestras actitudes distanciadas de nuestra verdadera naturaleza: seres espirituales en proceso de desarrollo humano (peculiaridades conscienciales) mediante experiencias corpóreas o sumergidas en los valores de la Dualidad.

Angel Baña (24 febrero 2017, 12:00 h)


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